Washington ha exigido a Filipinas que aclare las declaraciones ofensivas que ha realizado el presidente de ese país, Rodrigo Duterte, sobre el embajador de Estados Unidos en Manila, Philip Goldberg, informa RIA Novosti.

Según ‘The Korea Times’, durante un discurso que pronunció ante unos soldados este 5 de agosto, el líder filipino llamó al diplomático estadounidense “hijo de puta” y “gay” y le acusó de interferir en los asuntos internos del Estado. “Estoy molesto con él. Se entrometía durante la elección, ofreciendo declaraciones aquí y allá. No tenía que hacer eso”, declaró Duterte.

Este 8 de agosto, la portavoz del Departamento de Estado, Elizabeth Trudeau, confirmó que “hemos visto esos comentarios indebidos sobre el embajador Goldberg” y que convocaron al jefe adjunto de la misión consular de Filipinas en EE.UU., Patrick Chuasoto, para que aclarara esos comentarios, pero los detalles de esa conversación, que ya se ha producido, no han trascendido.

Este abril, cuando aún era alcalde de Dávao y estaba en campaña electoral, Duterte se mofó de la violación y asesinato de la misionera australiana Jacqueline Hamill, que tuvo lugar en 1989. Al respecto, Goldberg señaló a los medios que EE.UU. no aprueba ningún comentario que degrade a las mujeres o trivialice asuntos tan importantes como los abusos sexuales.

Por otra parte, Elizabeth Trudeau ha expresado que EE.UU. está “preocupado” por las detenciones de antiguos funcionarios y actuales trabajadores públicos de Filipinas que ha ordenado Duterte, acusados de estar supuestamente implicados en un presunto tráfico de drogas.

Actualidad-RT

Dejanos tu comentario