Analistas consultados por Efe afirmaron hoy que las posibilidades económicas que se abren para Cuba tras el acuerdo de normalización de relaciones con EEUU son “infinitas” y podrían acelerar las reformas económicas de Raúl Castro para actualizar el modelo socialista de la isla.

“Creo que el cambio va a ser mucho más rápido de lo que pensamos porque las posibilidades son ilimitadas, principalmente porque se va a desbloquear uno de los principales problemas de Cuba, que es la entrada de divisas”, dijo a Efe el economista Omar Everleny, del Centro de Estudios de la Economía Cubana (CEEC).

Aunque no hay cifras oficiales, se calcula que cada año entran a Cuba unos 1.700 millones de dólares en remesas, fundamentalmente procedentes de los envíos de dinero que cubanos exiliados envían a sus familias, una cantidad “que se multiplicará exponencialmente” con las medidas de alivio del embargo anunciadas por el presidente Barack Obama.

Este flujo de dinero beneficiará sobre todo a la iniciativa privada que se ha abierto en la isla en los últimos cuatro años, con negocios de “cuentapropistas” (trabajadores autónomos), que se cifran ya en casi medio millón.

“Un número significativo de estos negocios abrieron gracias a las remesas enviadas por familiares y ahora crecerán aún más”, indicó

El economista también se refirió a las posibilidades que se abren para la Ley de Inversión Extranjera, aprobada en marzo, que “gracias al acuerdo con Estados Unidos atraerá a firmas extranjeras que antes no se atrevían a invertir en la isla por miedo a sanciones”.

Según Everleny, los 2.500 millones de dólares que necesita Cuba para sostener sus reformas económicas “podrían llegar casi íntegramente para 2015”.

En este diagnóstico coincidió el analista y diplomático cubano Carlos Alzugaray, que afirmó a Efe que el restablecimiento de los vínculos diplomáticos entre Cuba y EEUU abre “una ventana de oportunidad económica” para ambos países, que todo el mundo va a querer aprovechar, incluida la comunidad del exilio en Miami.

Alzugaray indicó que el anuncio, hace dos días, del reinicio de los vínculos diplomáticos entre los dos países “marca un antes y un después” en la historia de Cuba y EEUU, y “ese después en bueno para todos”.

“Una vez que todo esto empiece a funcionar, en un plazo más o menos de dos años, creo que todo va a cambiar, que todo es posible”, aseveró Alzugaray, también ensayista y académico.

En este nuevo escenario diplomático, la relación entre Cuba y la comunidad exiliada de Miami se va a incrementar, una relación “que implica no sólo flujos de gente, sino también flujos de dinero”, precisó el analista.

EFE

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