El presidente de Bolivia, Evo Morales, acompañado por el embajador argentino en ese país, Ariel Basteiro, y delegaciones de diferentes naciones, encabezó el acto central conmemorativo del 48 aniversario de la muerte del guerrillero revolucionario.

“Whipalas, banderas cubanas, bolivianas y argentinas le dieron color y sesgo latinoamericano al acto por el 48 aniversario de la muerte del guerrillero heroico, Ernesto Che Guevara, que fue conmemorado por el presidente Evo Morales mediante la inauguración de la institución educativa “Ernesto Che Guevara” en la ciudad de Vallegrande”, informó la embajada argentina.

Durante los actos el mandatario boliviano inauguró el módulo Che Guevara para la comunidad de Vallegrande, con su albergue estudiantil y la unidad educativa, que fueron financiados por el programa “Bolivia Cambia, Evo Cumple” y que beneficiarán a alrededor de 1.700 estudiantes, en una ciudad con 17.000 habitantes.

La Argentina se hizo presente con una delegación cuyos integrantes viajaron hasta Vallegrande para participar de las actividades, encabezada por el embajador Basteiro, y de la que también participó el cantantautor popular, Ignacio Copani, quien anoche brindó un concierto gratuito como parte de los actos organizados.

Este año, además, la conmemoración contó con la presencia de los “Cinco Héroes” cubanos Gerardo Hernández, Fernando González, Antonio Guerrero, Ramón Labañino y René González quienes estuvieron presos injustamente durante 17 años en cárceles de Estados Unidos y que fueron liberados cuando La Habana y Washington comenzaron a normalizar sus relaciones, el pasado diciembre.

Se sumó a este grupo el comandante cubano Orlando Cardoso, quién había caído en manos de tropas somalíes en la guerra con Etiopía, donde permaneció casi 11 años en las cárceles de ese país africano. Los seis cubanos llegaron a Bolivia procedentes de Quito, Ecuador, y fueron homenajeados por el presidente Morales por sus luchas por la paz, acompañados por el embajador cubano Benigno Pérez.

Morales brindó un discurso de tono antiimperialista, en el que destacó la figura del Che para la unidad latinoamericana “unidad para liberarnos, unidad para garantizar nuestra libertad y soberanía”, y agregó: “seguramente hace 50 años era importante levantar las armas para liberar al pueblo; hoy es el imperio el que levanta las armas”, mientras que hoy “con inteligencia y conciencia nuestros pueblos alcanzan la democracia liberadora”.

En varias oportunidades durante su discurso, el Jefe de Estado se dirigió a la delegación argentina presente y saludó el desarrollo industrial de nuestro país, agradeciendo a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner por todos los acuerdos bilaterales alcanzados en materia de cooperación.

Aseveró que en Bolivia “está garantizada la liberación política y económica, pero nos falta la tecnológica”, y en ese sentido, señaló los intercambios que se están llevando adelante con la Argentina.

El embajador Basteiro manifestó que “participar de este acto, homenajear al Che es, para mí, un ejercicio de militancia”. y destacó que “es un día de festejo, pero también de memoria y de compromiso de lucha, recordando al revolucionario que con su consecuencia y con su ética dio ejemplo a los pueblos del mundo”.

El año pasado la presidenta Cristina Fernández de Kirchner envió una placa recordatoria que fue ubicada en el Memorial Che Guevara, lugar donde fueron hallados los restos del jefe guerrillero y los de otros de sus compañeros. Este año fue el turno de los Cinco Héroes que descubrieron una placa en nombre del gobierno cubano.

Breve repaso histórico

Médico de profesión, curioso por naturaleza, de ideología marxista y preocupado por las problemáticas sociales, Ernesto Guevara había nacido 14 de junio de 1928 en Rosario. Hijo de Ernesto Guevara Lynch y Celia de la Serna.

En 1930 sufrió su primera crisis asmática, por lo que tres años después la familia decidió trasladarse a Alta Gracia, donde el clima ayudaría a aplacar los síntomas del asma.

En 1946 los Guevara viajaron a Buenos Aires, donde Ernesto hijo cuidó durante 17 días a su abuela paterna, Ana Isabel. Luego de su muerte, decidió estudiar Medicina.

Entre sus estudios universitarios, Ernesto Guevara viajó dos veces por varios países latinoamericanos. Tras recibirse en 1952, partió nuevamente a recorrer América del Sur el 7 de julio de 1953.

En Guatemala conoce a la economista y exiliada peruana Hilda Gadea y traba amistad con un grupo de cubanos, entre ellos Ñico López que lo bautiza “Che”.

En 1954, luego del derrocamiento del gobierno democrático de Jacobo Arbenz, Guevara partió a México. Al año siguiente conoció a Fidel Castro y decide sumarse a su lucha contra Fulgencio Batista.

Con Castro a la cabeza, el grupo de 82 guerrilleros partió hacia Cuba sobre el legendario Granma el 25 de noviembre de 1956. Desembarcaron el 2 de diciembre.

Prácticamente un año les llevó a los rebeldes tomar el poder en la isla. Una de las batallas clave fue la toma de Santa Clara por parte del grupo guerrillero liderado por el propio Che, entre el 29 y 31 de diciembre de 1958. El 1 de enero del año siguiente, Batista se exilia de Cuba y triunfa la revolución.

Allí comenzaba el mito Ernesto Guevara, que pasó a la historia como el Che.

En sus años como integrante del gobierno cubano, el Che fue formalmente presidente del Banco de Cuba y ministro de Industria. Hasta lideró las tropas de la resistencia en varias invasiones que pretendían destituir el gobierno revolucionario.

El Che Guevara encabezó la representación de la isla en el exterior, como su célebre visita a la ONU el 11 de diciembre de 1964. Antes, en 1961, había participado de la Conferencia de las Américas de Punta del Este, Uruguay.

Entre 1963 y 1965 también viajó a la entonces Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, China, Mali, Congo, Guinea, Ghana, Dahomey, Tanzania, Egipto, Argelia.

En abril del ’65 intentó un movimiento revolucionario en Congo, pero fracasa.

Sus intentos de llevar la lucha cubana lo llevarán finalmente a Bolivia, donde arribó en 1966. Era el mediodía del 9 de octubre de 1967 cuando el sargento Mario Terán le dio el tiro de gracia al Che, luego de haber caído prisionero un día antes en la Quebrada del Yuro. Hacía más de un año que el revolucionario argentino-cubano había llegado a Bolivia para intentar desarrollar un grupo insurgente para lanzar una “revolución continental”.

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