La Policía detuvo este lunes a Renato Duque, ex director de Servicios de Petrobras y uno de los principales responsables por los gigantescos desvíos de la petrolera. Según el juez Sergio Moro, que ordenó la prisión, Duque tenía 20,5 millones de euros en dos cuentas en Mónaco, que pasaron antes por cuentas en Suiza, Hong Kong, Bahamas, Estados Unidos, Panamá y Portugal, como forma de tratar de esconder el rastro.

La mayor parte del dinero, que Duque negaba hasta este lunes, estaba en dos cuentas del banco suizo Lombard Odier a nombre de empresas offshore y fue transferido en más de 20 operaciones financieras a dos cuentas del banco Julius Baer, en Mónaco, entre 2009 y setiembre del año pasado, cuando el escándalo ya había salido a la luz. El principado de Mónaco anunció el bloqueo de estas cuentas y sucolaboración con las autoridades brasileñas.

La prisión de Duque, que estaba libre por colaborar con las investigaciones, ocurrió por el descubrimiento de estas cuentas y de transferencias que fueron realizadas después que el escándalo fue revelado. «Es preocupante», declaró el juez Sergio Moro, uno de los responsables de la operación Lava Jato (lavacoches), que investiga la corrupción en Petrobras. Para la fiscalía, es muy probable que el ex director Duque siga operando sus cuentas bancarias con valores ocultos en otros países.

«Renato Duque no declaró al impuesto de la renta ningún valor mantenido en el exterior, ni jamás admitió en juicio ni a la Corte Suprema que tenía esas cuentas, ni que el valor bloqueado era incompatible con su sueldo como ex director de Petrobras», dice el informe de Moro.

Duque es el tercer director de Petrobras preso por el escándalo, después de Paulo Roberto da Costa, director de servicios, y de Nestor Cerveró, que cuidaba del área internacional. Los tres coordinaban un cartel con constructoras y pagaban sobornos a políticos para mantener la trama de corrupción. Duque era jefe de Pedro Barusco, que ya devolvió al país un equivalente a 100 millones de euros.

La policía encontró en la casa de Duque, en Río de Janeiro, 131 obras de arte, uno de los negocios que el ex ejecutivo usaba para lavar dinero. Duque fue transferido a una prisión en Curitiba, dentro de la decima fase de investigaciones de la operación Lava Jato, llamada ¿Qué país es este?, la pregunta que Duque le hizo a los policías cuando lo detuvieron por primera vez, el año pasado.

El escándalo de Petrobras es uno de los principales motores de las protestas brasileñas que llevaron más de dos millones de personas a las calles este domingo contra la corrupción.

abc.es

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