La misión por fin terminó para North Carolina. La universidad que buscaba su propia revancha después de que perdió con menos de un segundo hace un año el partido por el campeonato nacional del basquetbol colegial varonil estadounidense, este año completó su trabajo.

Los Tar Heels de North Carolina vencieron 71-65 a la Universidad de Gonzaga, el lunes por la noche frente a 76,162 aficionados con boleto pagado en el University of Phoenix Stadium de Glendale, Arizona.

Tampoco fue fácil y los fantasmas del año anterior comenzaron a rondar la duela en los segundos finales, cuando el marcador estaba 68-65 con 22 segundos por disputarse y con Gonzaga propietaria del balón.

Fue cuando el delantero de North Carolina Kennedy Meeks bloqueó un disparo del armador de Gonzaga Nigel Williams-Goss para asegurar el sexto campeonato nacional de una de las universidades con mayor pedigree basquetbolero en toda la NCAA.

“Ellos (los jugadores) querían redimirse y lo consiguieron”, dijo el entrenador de North Carolina Roy Williams. “Esta noche teníamos que ser lo suficientemente rudos. Este grupo fue duro en todos aspectos durante toda la temporada”.

Williams consiguió de manera personal su tercer cetro al frente de los Tar Heels en su sexta aparición en el partido final de la temporada.

“Voltee a ver el marcador cuando estábamos celebrando. Era 71-65”, comentó Williams, “En 1991, antes de que estos muchachos siquiera nacieran, creo que perdí un partido campeonato contra Duke 72-65. Así que fue muy dulce esta vez, sólo por decir algo.

“Pero sólo tengo grandes cosas que decir sobre Mark Few (entrenador de Gonzaga) y todo el equipo”, agregó. “Tuvieron un año increíble. Pero nosotros hicimos algunas jugadas al final”. Gonzaga tuvo una noche complicada a la ofensiva. Sus mejores jugadores tuvieron problemas para anotar, apenas 33.9 por ciento de efectividad en sus tiros de campo.

Los jugadores grandes, como Przemek Karnowski y Zach Collins, tuvieron poco juego ofensivo y muchas faltas personales desde el principio.

Karnowski sólo anotó una canasta en ocho intentos desde el campo y llegó hasta la segunda mitad. Collins terminó 4-6 para nueve puntos, pero tuvo que sentarse buena parte de la mitad complementaria porque acumuló cuatro personales con 18 minutos por jugarse.

Para colmo, Gonzaga entregó 14 balones contra sólo cuatro de los ahora campeones nacionales.

“Falle un montón de canastas fáciles”, dijo Karnowski. “No fue mi mejor partido. Lanzamos la bola adentro del poste y no encestamos. Probablemente voy a recordar eso toda mi vida.

“Pero al mismo tiempo voy a recordar que hoy jugué por última vez con esos muchachos. Ha sido un año increíble, que disfruté demasiado con este grupo”.

“No voy a hablar de los árbitros, pero fue un juego muy físico”, añadió. “Creo que hicimos un gran trabajo en los tableros, que era nuestro principal enfoque antes del partido. Creo que batallamos bastante bien. El juego pudo ir de cualquiera de los dos lados”.

El campeonato se fue del lado de los Tar Heels, quienes tuvieron en Joel Berry II al hombre que se echó el equipo a hombros, cuando parecía que la ofensiva se resbalaba y los principales tiradores tenían a mano fría.

Berry, lastimado de ambos tobillos, marcó 22 puntos y seis asistencias.

 “Sabía que no había mañana”, dijo Berry. “Era ganar o ganar. Traté de no pensar en las molestias y usar mis piernas más que los tobillos, como me dijo el entrenador. Traté de darlo todo y las cosas salieron bien”.

Así, este lunes, los Tar Heels se convirtieron en el cuarto equipo que gana el campeonato nacional una temporada después de perder la final.

De manera irónica, Kris Jenkins, el jugador de la Universidad de Villanova que anotó el disparo para vencer a North Carolina el año pasado, estaba este lunes sentado cerca de la banca de los Tar Heels, el equipo de su hermano, Nat Britt.

“351 equipos comenzaron la temporada pensando que podrían hacer esto”, dijo el entrenador Williams.

“Algunos más realistas que otros. Pero incluso los que se supone no tenían oportunidad compitieron con todo para tratar de lograrlo. Llegar aquí y tener oportunidad de completar el trabajo, un año después de haber perdido en el juego de Campeonato, es algo que me hace sentir muy, pero muy afortunado”.

 

Fuente: espndeportes.com

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